Archive for the ‘Gestión’ Category

Ciudadanía y nuevas tecnologías: curso en Córdoba

7 October 2010

 

Portada del folleto del curso

Curso ciudadanía y nuevas tecnologías

 

Bajo el título Nuevos canales de Participación: Ciudadanía y nuevas tecnologías, la Cátedra de Participación Ciudadana de la UCO organiza el curso en el que participo con una pequeña intervención. Además habrá gente que sabe de verdad, claro.

 

Temario del curso

Temario del curso

 

Hasta el día 14 os podéis apuntar al mismo, aunque ahora mismo no hay noticia al respecto en la página de actividades de la citada Cátedra.

La presentación que pretendro utilizar es la siguiente, aunque espero realmente que las interrupciones sean tantas que no tengamos que llegar al final. Se admiten, por supuesto, todos tipo de comentarios. Muchas gracias

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¿Te gusta conducir?

4 October 2010

Road

On the road

Mi abuelo, que fue camionero, taxista, mecánico, especulador inmobiliario y terminó su vida profesional de auxiliar de biblioteca en la Escuela de Magisterio, solía insitirme en la diferencia que había entre aquellos que sabían “guiar” y “conducir” sus automóviles (así los sigue llamando él).

Learner

Learner

El que guía, acobardado y pusilánime, bastante hace con mantener el coche entre las dos rayas de la carretera y suele ser el primero que busca el centro de la carretera en cuanto éstas desaparecen. Son esos, los habréis visto, que permanecen rígidos y pegados al volante de sus coches, con la mirada fija a escasos dos metros de la punta de su capó y entienden poco más allá de que la luz roja significa “alto” y la verde “circulen”. Eso y, por supuesto, correr, saben correr porque es lo realmente sencillo una vez que tienes coche, carnet y 500 metros de recta delante.

El conductor, decía mi abuelo, es sereno y generoso. Sabe llevar la vista puesta, en carretera, como un kilómetro por delante de donde van sus ruedas, oye su motor, entiende que necesita una marcha más corta o más larga (la “super directa” le llama él a la quinta, no sé ahora cómo le dirá a la sexta que llevan a algunos coches), facilita el tráfico, sabe que el peatón es débil, mucho más débil y entiende que enseña con su actitud a los que con él van montados en el asiento de atrás.

SCAN DRIVERS

Conductor feliz

Y es que, últimamente, no puedo dejar de sacar parecidos entre las múltiples facetas de la realidad y la de nuestras organizaciones, donde un buen conductor haría maravillas:

  • Atendiendo al cuadro de mandos.
  • Oyendo su motor y dándole lo que necesita.
  • Mirando alrededor y adaptando la velocidad de su organización al entorno y a las posibilidades.
  • Enseñando con el ejemplo.
  • Ahorrando combustible y
  • Caminando, caminando la mayoría del tiempo, que no está la cosa para ir en coche a todos lados.

“Necesito una web 2.0”. “¿Necesitas una web 2.0?”

25 September 2010

Esto te pasa por preguntar:

1.- La web 2.0 no existe, la empresa 2.0 menos y las personas 2.0 tampoco.
2. Puede existir una actitud dospuntocerista en personas que trabajan en empresas que pueden usar herramientas de tipo social en la web y que acabarán hablando y respondiendo como en cualquier otro entorno, pero que resultará útil y económicamente beneficioso para su empresa.
3.- No hay empresa 2.0 ni web 2.0, sino personas con esa actitud trabajando para esa empresa.
4.- Cualquier otro intento de “hagamos una web 2.0” sin personas trabajando en actitud 2.0 y sin gestión 2.0 es pa’ ná, porque se nota rápido el tufo comercial o que no tienen más intención que de “estar a la moda”.
5.- O sea, o gestión 2.0 o estamos a otra cosa, que también puede ser.
6.- Necesitamos personas con actitud 2.0 que hagan algo por la empresa en determinados entornos: físicos y virtuales, pero con transmitiendo cierta actitud.
7.- Queremos una empresa liderando su sector o por lo menos, que pueda ser ejemplo para (porque de él, sacaremos beneficio):

  • Para clientes: que puedan presumir de yo trabajo con estos, estos trabajan para mí.
  • Para posibles clientes: quiero trabajar con estos, quiero que estos trabajen para mí.
  • Para la competencia: estos trabajan bien, son mi competencia, quiero saber qué hacen, los puedo respetar, quiero competir con ellos y están mi nivel o no les llego ni a la altura del zapato. Debe quedarles claro.
  • Para los que querrían trabajar aquí: quieren aprender de lo que hacemos, quieren saber cómo trabaja la empresa, cómo lo hace cada uno de los profesionales que en ella trabajan, cómo se llega ahí, cómo se ha llegado, cómo se mantiene uno ahí y quiero trabajar, si no ahí, en un sitio que hagas cosas tan guays como ése. Como ese que veo en estos sitios donde los veo.
  • Para los que ni una cosa ni otra: Pero ven un modelo de empresa, de gestión, de trabajo, de implicación, de profesionales y de personas de éxito, relevantes en su negocio, en su profesión, teniendo éxito. ¡Qué empresa tan moderna y cuánto éxito!
  • Para los dueños: Ganando pasta, hablándoles bien de sus trabajadores por la calle, de lo que estos hacen y cuentan, de lo que los clientes acaban contándoles y de lo que la competencia también.
  • Para los que aquí trabajan: Trabajo aquí, en el mejor sitio, donde mejor estoy, porque estoy con otros que son mejores, porque tengo el sitio que me merezco, porque me lo reconocen y porque me lo pagan. Mi empresa es guay y quiero quedarme, hasta que quiera irme, que también me dejará hacerlo.

8.- Si todo son “horas”, todo acaba siendo personas. Toda la empresa lo es. Su éxito también.
9.- Si todo es web, si todo es social, si todo son personas. Si la empresa, finalmente, son ellas, las únicas que nos pueden llevar a “7.-” son personas creando valor para la empresa. Con su trabajo y sus productos, claro, pero también creando nombre para ella: en la web también, siendo “socialmente” activas también ahí. Las necesitamos trabajando, pero las necesitamos compartiendo, porque el entorno ya lo pide. Las necesitamos en actitud 2.0.
10.- Vamos llegando: Personas con actitud 2.0 trabajando para su empresa haciendo su trabajo, pero también contándolo. Haciendo nombre (personal y corporativo), definiendo su marca personal y arrastrando a la empresa con ellas (¡¡Qué peligro!!, ¿no?). Personas activas en la red y fuera de ella, consiguiendo prestigio en la red (y fuera de ella) para su empresa a partir de su propio prestigio profesional.
11.- Si soy el mejor creativo y lo cuento, mi empresa se beneficia de ello. Pero también todos los de “7.-”
12.- Si soy el mejor gestor, el mejor ideólogo, si soy capaz de gestionar las habilidades de la gente de mi empresa y sé sacar lo mejor que hay en ellas y cuento cómo lo hago, estoy hablando bien de mi empresa. Estoy trabajando para ella. Beneficio a mi empresa y también a todos los de “7.-”
13.- Si 11.- y 12.- lo hago en bares y reuniones sociales más o menos amplias, pues está bien. Si lo hago en la red, pues también.
14.- Si la empresa se beneficia de 11.- y 12.-, ¿no sería lógico motivar e incentivar 13.-?
15.- Motivamos e incentivamos: Dejamos tiempo para hablar de nuestro trabajo, para contarlo, para situar a nuestra gente como líderes (que ya lo serán) de su ámbito profesional. Pero, además de currar, lo tengo que contar. Hmmmm?
16.- ¿Dónde queremos que nuestra gente cuente lo bien que lo hace?. Han de tener presencia física en sitios donde se hable profesionalmente de su ámbito, como protagonistas y haciendo “networking”, claro. Pero también en la red, de forma individual, ganándose espacio y presencia, referencias y prestigio, que sólo se lo darán sus “pares”: “Soy editora y leo a Fulanita, que escribe acá contando su día a día, cómo aprendió a serlo y qué usa para ser mejor y, además, de vez en cuando habla además de su familia, de lo que lee, de los blogs que sigue y de la gente que, en Twitter, habla de nuestro ámbito”. Eso le interesa a la empresa y le interesa a ella, porque le van a preguntar, porque va a conocer cómo hacen lo mismo que ellas otras en otros sitios. Porque la van a llamar un día de no sé dónde para que lo cuente y, por supuesto, su empresa estará encantada de que vaya. Y de que tenga un perfil en Linkedin y de que tenga contactos con cientos de otros profesionales, de que lea sus CV y de que cree grupos de discusión sobre su ámbito. De que dinamice grupos, de que cree networking presencial y de que organizace la próxima “quedada” de editoras de empresas de menos de 15 trabajadores en su ciudad.
17.- Soy par de Fulanita y de Fulanito. ¿Voy a ir a buscar qué pueden contarme en la web de su empresa, por muy cojonuda y bonita que sea?. No sé, igual no. Igual prefiero un entorno donde creo que ambos se expresarán más libremente, sin cortapisas, sin limitaciones “corporativas”. ¿Deberían (¿obligatoriamente?) tener cada uno su blog?. Bueno, un blog no, que cansa mucho. ¿Una cuenta en Twitter al menos?
18.- O no. Esta empresa es tan 2.0 que dota a su gente de espacios de libre expresión en su propia web para que hablen con libertad de los trabajos que están haciendo, de cómo los enfocan, de lo que pasa en las reuniones, de las diferencias de criterio que hacen avanzar o detenerse los proyectos y al final, te enseña cómo llegan al consenso, a la solución. O sea, una gente que comparte lo que sabe y una empresa que no le da miedo hacerlo. Genial: una web muy 2.0 donde cada empleado tiene su blog e interacciona con la competencia, con los clientes, con estudiantes que, admirados, preguntan cómo se le ocurrió a no sé quién ese trazo o cómo se consigue un precio con un proveedor de papel.
19.- Esta empresa es tan 2.0 que abre un canal en youtube donde cuelga (quiero decir graba un vídeo y lo sube) a su creativo en pleno proceso de creación, explicando qué hace, para qué lo hace, por qué lo hace. A su gerente explicando cómo cuadrar un presupuesto, cómo negocia con el cliente ruín y mentiroso. Incluso graban reuniones y dejan ver parte de su proceso de creación para que se vea cómo se gestiona una reunión, cómo se crea, cómo se decide, cómo se comparte… Vídeos que son refenciados en Twitter por profesionales de otros ámbitos diciendo, “fíjate lo que aprendo de esta gente”, “fíjate cómo comparten”. Ah, claro!!!, también puedo colgar en ese canal otros vídeos de la competencia que nos gustan y tenemos como referencia. No nos da miedo, incluso, admirar a la competencia cuando lo hace bien y le hacemos publicidad. ¡¡¡Wow, esta empresa es la caña!!!
20.- Esta empresa es así: Para algún proyecto, abre una “página en facebook” donde permite opinar a la gente sobre el enfoque o alcance del mismo, incluso sobre el cliente y al comentario más chachi le da una beca de un mes en la empresa para colaborar con vuestro creativo y aprender de él. Corre riesgos, claro, pero aprende de un montón de gente. O no… Pero se arriesga.
21. De esta empresa ya habla todo el mundo en Internet. Toda la gente de la empresa tiene su propia cuenta en Twitter, desde la que hablan de lo que hacen, quiénes son sus clientes, con quién van a reunirse, dónde se van de vacaciones o quién abrió hoy el paquete de café. Y claro, tienen varios cientos de seguidores cada uno, unos son clientes en potencia, otros son compañeros, otros admiradores, pares, competencia o mirones. Y todos, o muchos de ellos, saben que cada uno trabaja en “esta empresa”. Hmmm… Momento peliguado.
22.- Tenemos canal en youtube muy visitado con vídeos enlazados corriendo por ahí, tenemos tuits donde el nombre de la empresa se cita, tenemos cientos de amigos en Facebook y miles de visita al portfolio oficial en la web de la empresa: Es el momento “community manager”. O sea, hay un nombre, una marca en la red que necesita ser, al menos, monitorizada. Hay que dar unas instrucciones mínimas aunque sea a la gente de lo que se puede hablar, de hasta dónde se puede llegar comentando, hay que saber qué reacción está teniendo la red al último vídeo, hay que saber “qué opina” la red de la empresa y de su personalidad digital, hay que responder en Facebook a las propuestas, hay que comprobar que los blogs se usan, se mantienen, que se escribe y se responde a los que preguntan, porque acabará afectando a la cuenta de resultados la imagen que estemos dando por ahí. Es la hora de monitorizar, de responder a esas quejas que alguien lanzó, a desmentir (o no), a defenderse (o no), pero hay que saber qué pasa con la personalidad digital de la marca.
23.- Momento community manager, Fiuuuu!. Nadie mejor que alguien de la empresa, of course, para hacer este trabajo. Para trabajar por la empresa también ahí. Nueva labor: ¿comercial, de gestión, productiva, de edición, protocolaria, todas?. Y claro, esa persona de dentro, ya hacía otras cosas antes y como esto es nuevo y un puto coñazo, será lo último que atienda. Esto es serio, una vez abierto el ámbito, hay que gestionarlo. Seriamente, porque somos una empresa seria.
24.- ¿Necesitamos una web 2.0?
25.- ¿Repasamos el portfolio de la empresa, lo hacemos visible en entornos móviles, fabricamos una app para el applestore que juegue con nuestra web y lo dejamos ahí?

Ya te digo, por preguntarme.