Archive for September, 2010

“Necesito una web 2.0”. “¿Necesitas una web 2.0?”

25 September 2010

Esto te pasa por preguntar:

1.- La web 2.0 no existe, la empresa 2.0 menos y las personas 2.0 tampoco.
2. Puede existir una actitud dospuntocerista en personas que trabajan en empresas que pueden usar herramientas de tipo social en la web y que acabarán hablando y respondiendo como en cualquier otro entorno, pero que resultará útil y económicamente beneficioso para su empresa.
3.- No hay empresa 2.0 ni web 2.0, sino personas con esa actitud trabajando para esa empresa.
4.- Cualquier otro intento de “hagamos una web 2.0” sin personas trabajando en actitud 2.0 y sin gestión 2.0 es pa’ ná, porque se nota rápido el tufo comercial o que no tienen más intención que de “estar a la moda”.
5.- O sea, o gestión 2.0 o estamos a otra cosa, que también puede ser.
6.- Necesitamos personas con actitud 2.0 que hagan algo por la empresa en determinados entornos: físicos y virtuales, pero con transmitiendo cierta actitud.
7.- Queremos una empresa liderando su sector o por lo menos, que pueda ser ejemplo para (porque de él, sacaremos beneficio):

  • Para clientes: que puedan presumir de yo trabajo con estos, estos trabajan para mí.
  • Para posibles clientes: quiero trabajar con estos, quiero que estos trabajen para mí.
  • Para la competencia: estos trabajan bien, son mi competencia, quiero saber qué hacen, los puedo respetar, quiero competir con ellos y están mi nivel o no les llego ni a la altura del zapato. Debe quedarles claro.
  • Para los que querrían trabajar aquí: quieren aprender de lo que hacemos, quieren saber cómo trabaja la empresa, cómo lo hace cada uno de los profesionales que en ella trabajan, cómo se llega ahí, cómo se ha llegado, cómo se mantiene uno ahí y quiero trabajar, si no ahí, en un sitio que hagas cosas tan guays como ése. Como ese que veo en estos sitios donde los veo.
  • Para los que ni una cosa ni otra: Pero ven un modelo de empresa, de gestión, de trabajo, de implicación, de profesionales y de personas de éxito, relevantes en su negocio, en su profesión, teniendo éxito. ¡Qué empresa tan moderna y cuánto éxito!
  • Para los dueños: Ganando pasta, hablándoles bien de sus trabajadores por la calle, de lo que estos hacen y cuentan, de lo que los clientes acaban contándoles y de lo que la competencia también.
  • Para los que aquí trabajan: Trabajo aquí, en el mejor sitio, donde mejor estoy, porque estoy con otros que son mejores, porque tengo el sitio que me merezco, porque me lo reconocen y porque me lo pagan. Mi empresa es guay y quiero quedarme, hasta que quiera irme, que también me dejará hacerlo.

8.- Si todo son “horas”, todo acaba siendo personas. Toda la empresa lo es. Su éxito también.
9.- Si todo es web, si todo es social, si todo son personas. Si la empresa, finalmente, son ellas, las únicas que nos pueden llevar a “7.-” son personas creando valor para la empresa. Con su trabajo y sus productos, claro, pero también creando nombre para ella: en la web también, siendo “socialmente” activas también ahí. Las necesitamos trabajando, pero las necesitamos compartiendo, porque el entorno ya lo pide. Las necesitamos en actitud 2.0.
10.- Vamos llegando: Personas con actitud 2.0 trabajando para su empresa haciendo su trabajo, pero también contándolo. Haciendo nombre (personal y corporativo), definiendo su marca personal y arrastrando a la empresa con ellas (¡¡Qué peligro!!, ¿no?). Personas activas en la red y fuera de ella, consiguiendo prestigio en la red (y fuera de ella) para su empresa a partir de su propio prestigio profesional.
11.- Si soy el mejor creativo y lo cuento, mi empresa se beneficia de ello. Pero también todos los de “7.-”
12.- Si soy el mejor gestor, el mejor ideólogo, si soy capaz de gestionar las habilidades de la gente de mi empresa y sé sacar lo mejor que hay en ellas y cuento cómo lo hago, estoy hablando bien de mi empresa. Estoy trabajando para ella. Beneficio a mi empresa y también a todos los de “7.-”
13.- Si 11.- y 12.- lo hago en bares y reuniones sociales más o menos amplias, pues está bien. Si lo hago en la red, pues también.
14.- Si la empresa se beneficia de 11.- y 12.-, ¿no sería lógico motivar e incentivar 13.-?
15.- Motivamos e incentivamos: Dejamos tiempo para hablar de nuestro trabajo, para contarlo, para situar a nuestra gente como líderes (que ya lo serán) de su ámbito profesional. Pero, además de currar, lo tengo que contar. Hmmmm?
16.- ¿Dónde queremos que nuestra gente cuente lo bien que lo hace?. Han de tener presencia física en sitios donde se hable profesionalmente de su ámbito, como protagonistas y haciendo “networking”, claro. Pero también en la red, de forma individual, ganándose espacio y presencia, referencias y prestigio, que sólo se lo darán sus “pares”: “Soy editora y leo a Fulanita, que escribe acá contando su día a día, cómo aprendió a serlo y qué usa para ser mejor y, además, de vez en cuando habla además de su familia, de lo que lee, de los blogs que sigue y de la gente que, en Twitter, habla de nuestro ámbito”. Eso le interesa a la empresa y le interesa a ella, porque le van a preguntar, porque va a conocer cómo hacen lo mismo que ellas otras en otros sitios. Porque la van a llamar un día de no sé dónde para que lo cuente y, por supuesto, su empresa estará encantada de que vaya. Y de que tenga un perfil en Linkedin y de que tenga contactos con cientos de otros profesionales, de que lea sus CV y de que cree grupos de discusión sobre su ámbito. De que dinamice grupos, de que cree networking presencial y de que organizace la próxima “quedada” de editoras de empresas de menos de 15 trabajadores en su ciudad.
17.- Soy par de Fulanita y de Fulanito. ¿Voy a ir a buscar qué pueden contarme en la web de su empresa, por muy cojonuda y bonita que sea?. No sé, igual no. Igual prefiero un entorno donde creo que ambos se expresarán más libremente, sin cortapisas, sin limitaciones “corporativas”. ¿Deberían (¿obligatoriamente?) tener cada uno su blog?. Bueno, un blog no, que cansa mucho. ¿Una cuenta en Twitter al menos?
18.- O no. Esta empresa es tan 2.0 que dota a su gente de espacios de libre expresión en su propia web para que hablen con libertad de los trabajos que están haciendo, de cómo los enfocan, de lo que pasa en las reuniones, de las diferencias de criterio que hacen avanzar o detenerse los proyectos y al final, te enseña cómo llegan al consenso, a la solución. O sea, una gente que comparte lo que sabe y una empresa que no le da miedo hacerlo. Genial: una web muy 2.0 donde cada empleado tiene su blog e interacciona con la competencia, con los clientes, con estudiantes que, admirados, preguntan cómo se le ocurrió a no sé quién ese trazo o cómo se consigue un precio con un proveedor de papel.
19.- Esta empresa es tan 2.0 que abre un canal en youtube donde cuelga (quiero decir graba un vídeo y lo sube) a su creativo en pleno proceso de creación, explicando qué hace, para qué lo hace, por qué lo hace. A su gerente explicando cómo cuadrar un presupuesto, cómo negocia con el cliente ruín y mentiroso. Incluso graban reuniones y dejan ver parte de su proceso de creación para que se vea cómo se gestiona una reunión, cómo se crea, cómo se decide, cómo se comparte… Vídeos que son refenciados en Twitter por profesionales de otros ámbitos diciendo, “fíjate lo que aprendo de esta gente”, “fíjate cómo comparten”. Ah, claro!!!, también puedo colgar en ese canal otros vídeos de la competencia que nos gustan y tenemos como referencia. No nos da miedo, incluso, admirar a la competencia cuando lo hace bien y le hacemos publicidad. ¡¡¡Wow, esta empresa es la caña!!!
20.- Esta empresa es así: Para algún proyecto, abre una “página en facebook” donde permite opinar a la gente sobre el enfoque o alcance del mismo, incluso sobre el cliente y al comentario más chachi le da una beca de un mes en la empresa para colaborar con vuestro creativo y aprender de él. Corre riesgos, claro, pero aprende de un montón de gente. O no… Pero se arriesga.
21. De esta empresa ya habla todo el mundo en Internet. Toda la gente de la empresa tiene su propia cuenta en Twitter, desde la que hablan de lo que hacen, quiénes son sus clientes, con quién van a reunirse, dónde se van de vacaciones o quién abrió hoy el paquete de café. Y claro, tienen varios cientos de seguidores cada uno, unos son clientes en potencia, otros son compañeros, otros admiradores, pares, competencia o mirones. Y todos, o muchos de ellos, saben que cada uno trabaja en “esta empresa”. Hmmm… Momento peliguado.
22.- Tenemos canal en youtube muy visitado con vídeos enlazados corriendo por ahí, tenemos tuits donde el nombre de la empresa se cita, tenemos cientos de amigos en Facebook y miles de visita al portfolio oficial en la web de la empresa: Es el momento “community manager”. O sea, hay un nombre, una marca en la red que necesita ser, al menos, monitorizada. Hay que dar unas instrucciones mínimas aunque sea a la gente de lo que se puede hablar, de hasta dónde se puede llegar comentando, hay que saber qué reacción está teniendo la red al último vídeo, hay que saber “qué opina” la red de la empresa y de su personalidad digital, hay que responder en Facebook a las propuestas, hay que comprobar que los blogs se usan, se mantienen, que se escribe y se responde a los que preguntan, porque acabará afectando a la cuenta de resultados la imagen que estemos dando por ahí. Es la hora de monitorizar, de responder a esas quejas que alguien lanzó, a desmentir (o no), a defenderse (o no), pero hay que saber qué pasa con la personalidad digital de la marca.
23.- Momento community manager, Fiuuuu!. Nadie mejor que alguien de la empresa, of course, para hacer este trabajo. Para trabajar por la empresa también ahí. Nueva labor: ¿comercial, de gestión, productiva, de edición, protocolaria, todas?. Y claro, esa persona de dentro, ya hacía otras cosas antes y como esto es nuevo y un puto coñazo, será lo último que atienda. Esto es serio, una vez abierto el ámbito, hay que gestionarlo. Seriamente, porque somos una empresa seria.
24.- ¿Necesitamos una web 2.0?
25.- ¿Repasamos el portfolio de la empresa, lo hacemos visible en entornos móviles, fabricamos una app para el applestore que juegue con nuestra web y lo dejamos ahí?

Ya te digo, por preguntarme.

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Convénzase, señor candidato. Convénzase, señora candidata.

14 September 2010

Creo que igual que a la flor aquella de Mafalda a la que faltaba información y no florecía siendo primavera, estos políticos que llegan a nuestas instituciones nunca han oído desde alguna de éstas algo sencillo que les sirva para hacerse una idea de lo que van a a encontrar y qué esperamos de ellos, los que aquí esperamos con ansia.

Y ahora que es momento de hacer listas, de escoger equipo de travesía, de elegir a los que cuatro años después habrán de volver a evaluar los ciudadanos, se me ocurre que algunas ideas no les vendrán mal:

Señor candidato, señora candidata:

  1. Escoja personas de profundo calado político para conformar su lista. Sí. Justo en el momento en que ya en boca de todos la denostada política no puede arrastrar más bajo su  nombre, es el momento de la política. De colocar políticos donde hay que ejercerla, en puestos para políticos, desde los que poder trasladar a la sociedad desde las instituciones el modelo social del que está convencido su partido que es el mejor. Esa es su principal misión en la organización en la que le toque trabajar, ya sea en gobierno o en oposición.
  2. Busque políticos y no técnicos para su lista, para sus puestos de dirección política. Si no coloca políticos donde debe haberlos, ¿quién transmitirá a la organización los valores superiores, la visión, la estrategia, quién hará de político?. Si donde debe haber un político, coloca a un técnico, entonces se confunde a la organización y a sus miembros. Político y que ejerza como tal. ¿Un ingeniero en su lista? Vale, pero que no venga a ejercer.
  3. Convénzase, vienen Usted y su equipo a liderar la organización. En la Administración, la jerarquía es aún un valor respetado, solicitado y normativamente reconocido como forma habitual del ejercicio de la competencia. Y nada mejor que un líder para una organización ávida de cambio, de dirección, de nueva cultura, de nuevas formas de trabajar. Puede y debe hacerlo: dirija su organización y elija el  modelo de dirección que ésta y su gente necesite. Y recuerde, no le servirá ni el que utilizó en el último ayuntamiento que estuvo ni lo que leyó en aquel libro de management.
  4. ¿Necesita asesores?. Probablemente. Y muchos de ellos ya estarán en la propia organización. Personas que conocen su ámbito de trabajo, el entorno cercano, que manejan información en mayor o menor grado y con mayor o menor eficiencia y que, probablemente, respetan a la organización y la quieren ver crecer.
  5. ¿Necesita asesores externos?. También probablemente. Pero que ejerzan como tales y dotados de poder ejecutivo, que sean capaces de transmitir capacidad técnica y liderazgo de este mismo tipo a la organización, con lealtad a los valores que su modelo y proyecto contienen.
  6. Transmita información y consígala. Transmita dentro lo que dentro deba ser conocido. Deje salir la que tenga que ser conocida. Toda. Sin manipular y gratis. Le harán “un valiente” a los ojos de sus ciudadanos y es época de valientes.
  7. Consiga información. Dentro la que dentro se produce. Sepa qué se dice de usted ahí fuera e intervenga sobre ello. Lea en todos sitios y hágalo profesionalmente. Utilícelo para mejorar lo que hace Usted, su equipo y la organización.
  8. Utilice la tecnología. Lamentablemente, la inquietud por usarla es algo que tendrá que traer de casa. Aquí le enseñaremos a usarla. La genérica y la específica, la de gestión, la de los datos y la de las presentaciones. Pero convénzase, no podrá pasar cuatro años evitándola y escondiéndose de ella, porque es más eficiente, más barato y más fácil usarla que no.
  9. Traiga sus ideas y transmítalas. No necesitamos grandes oradores, ni comerciales de humo. Esos ya han pasado por aquí y sabemos cómo defendernos de ellos, además de que no hay quién los crea. Traiga ideas y hagámoslas posible desde lo posible.
  10. Escuche, escuche, escuche. Escuche dentro y escuche fuera.
  11. Escuche, escuche, escuche. Escuche dentro y escuche fuera.

Nosotros ya los tenemos…

3 September 2010

Al hilo del post Administraciones en red, La administración necesita incorporar programadores, se me ocurrió pensar que “nosotros ya” y desde hace tiempo.

La Empresa Pública de Informática, S.A. es el instrumento que se creó hace como cosa de 20 años para, ligada el área de la recaudación, colaborar con los ayuntamientos de la provincia y la propia Diputación en ambos frentes.

Con diferencia, el ámbito del desarrollo de aplicaciones es el punto fuerte de la empresa: todo lo que usamos (fuera de la ofimática) es nuestro. Pero todo, todo.

Esto ha permitido evolucionar cada aplicación conforme se ha ido necesitando una adaptación a un uso concreto a una necesidad específica surgida por cambios normativos o del entorno de aplicación con rapidez y permitiendo que el cambio incida sobre todas las administraciones locales de la provincia en un cortísimo espacio de tiempo y de forma homogénea.  Momentos trascendentes como el paso al Euro o aquel temido efecto del año 2000 pasaron sin que se notase en nuestra provincia y en nuestras instituciones. El más reciente cambio en la estructura contable, lo mismo. Todo funciona para el entorno en el que se desarrolla y para el que se trabaja y, ¿por qué?.

  • Porque los que desarrollan (las personas que lo hacen) lo hacen con un profundo conocimiento del entorno. Son tan administración local como el último secretario-interventor de la provincia. Son el entorno.
  • Porque llevan haciéndolo 20 años en la empresa y algunos 30 si comenzamos a contar su experiencia en el orginal  Centro de Cálculo del que aún no han salido algunas administraciones.
  • Porque nunca “cantos de sirena” de la consultoría privada supieron hacerlo mejor aquí o más bien, porque lo que se hacía dentro siempre era mejor que el producto comercial.

La Empresa cuesta pasta, claro que sí. Se paga sueldo digno, se tienen las infraestructuras de comunicaciones y mantenimiento que requiere la importancia del tema y se presta un servicio de calidad al cliente institucional y personal de los ayuntamientos y la propia institución, pero el resultado de lo que tenemos, capitalizado, probablemente no lo tenga ninguna otra administración de nuestro tamaño o mayor.

En la Junta de Andalucía surgió recientemente la iniciativa de creación de un Centro de Servicios Avanzados para Gobierno y Administraciones Locales que venía a intentar ser esto: una gran empresa pública de atención informática pero cuyo lastre, personalmente, creo que era el basar en la “consutoría externa” precisamente generar y mantener el conocimiento: el desarrollo. Desconozco el estado de la cuestión actual de este tema, pero en nuestra provincia, esta iniciativa venía a solucionar un problema que no teníamos y así lo intentábamos hacer ver.

Hay aspectos mejorables de este modelo de la Diputación de Córdoba, pero hoy toca hablar de lo “bonico”.